Trastorno bipolar

¿Qué es el trastorno bipolar? 

El trastorno bipolar, también llamada enfermedad maníaco-depresiva, es una grave enfermedad que puede resultar muy incapacitante y generar un intenso sufrimiento en la persona que la padece. Las personas que sufren de este trastorno presentan cambios de ánimo alternantes, con episodios de euforia y alegría intensa (fases maníacas) y otros de profunda tristeza y desesperación (fases depresivas)

Existen varios tipos de Trastorno Bipolar, fundamentalmente dependiendo de si las fases de euforia son muy intensas o si la sintomatología es más leve (las llamadas fases hipomaniacas) También depende de la duración de los síntomas y del tiempo de ánimo “estable” entre fases.

Los síntomas durante las fases maníacas pueden afectar a varios ámbitos personales; llegando a provocar disfunciones en áreas vitales de la persona (familiar, personal, social, laboral, académica…)

Síntomas del trastorno bipolar

Cambios emocionales

  1. Estar muy feliz y excitable
  2. Estar irritable hacia las personas que no comparten su optimismo
  3. Presentar una autoestima exagerada o grandiosidad

Cambios en el Pensamiento

  1. Estar lleno de ideas nuevas y emociones
  2. Ir de una idea a otra con rapidez
  3. Experiencia subjetiva de que el pensamiento está acelerado
  4. Alta distraibilidad (la atención se desvía fácilmente hacia estímulos banales o irrelevantes)

Cambios físicos

  1. Sentirse lleno de energía
  2. Disminuir la necesidad de sueño; sintiéndose descansado aunque se haya dormido pocas horas
  3. Aumento de la actividad intencionada (ya sea a nivel social, laboral, académica, sexual…)

Cambios en el comportamiento

  1. Hacer planes grandiosos y poco realistas
  2. Estar muy activo, moviéndose rápidamente de un lado para otro
  3. Comportarse de una manera distinta a la normal
  4. Hablar con rapidez (a la otra persona le cuesta entender de qué  se está hablando)
  5. Tomar decisiones extrañas sin darles la debida consideración, a veces con consecuencias devastadoras

Derrochar dinero

  1. Tratar con exceso de confianza o criticar a otras personas.
  2. Estar, en general, desinhibido.

En las fases depresivas, se pueden sentir los siguientes cambios:

Cambios emocionales

  1. Sentimientos de tristeza que no desaparecen
  2. Ganas de romper a llorar sin ningún motivo
  3. Pérdida de interés
  4. Ser incapaz de disfrutar de nada
  5. Inquietud y nerviosismo
  6. Pérdida de confianza en uno mismo
  7. Sentirse inútil, incapaz y sin esperanza
  8. Ideas de suicidio

Cambios en el pensamiento

  1. Ser incapaz de pensar positivamente o con esperanza
  2. No poder tomar decisiones simples
  3. Dificultad para concentrarse

Cambios físicos

  1. Pérdida de apetito y peso
  2. Dificultad para conciliar el sueño
  3. Despertarse más temprano de lo normal
  4. Sentirse completamente agotado

Cambios en el comportamiento

  1. Dificultad en empezar o acabar cosas, incluso tareas diarias
  2. Pérdida de interés en actividades que anteriormente resultaban placenteras
  3. Evitar la compañía de otras personas

Si estas fases son muy severa, se pueden producir lo que se denominan “síntomas psicóticos”; con ideas delirantes que generalmente son congruentes con el estado de ánimo. De esta manera, los síntomas psicóticos en las fases maniacas suelen ser ideas de grandeza; como ser enviado de Dios o tener poderes especiales, una misión que cumplir etc. En las fases depresivas en cambio las ideas delirantes suelen estar referidas a una culpa extrema, a estar arruinado, a ser un farsante; estar gravemente enfermo o incluso dejar de existir.

El trastorno bipolar, como hemos comentado anteriormente, es una enfermedad grave y que puede acarrear serios problemas para la persona que lo padece. Las alteraciones del comportamiento pueden conllevar conductas de riesgo; como aumentar el consumo de alcohol, consumir drogas; gastar demasiado dinero o tener relaciones sexuales sin precaución… Algunas personas, debido a estas alteraciones comportamentales,  tienen problemas para conservar su empleo o rendir adecuadamente a nivel académico y muchos conflictos a nivel personal, familiar y social.

Afortunadamente, disponemos de tratamientos eficaces para controlar la sintomatología anímica y prevenir posibles episodios. Muchas de las personas con trastorno bipolar no han sido diagnosticadas ni tratadas adecuadamente, lo que conlleva un gran sufrimiento y un empeoramiento de la enfermedad.

Con una atención adecuada y con la ayuda de familiares, cuidadores y profesionales la persona que padece un trastorno bipolar puede mantenerse estable y llevar una vida normalizada, con buen rendimiento en todas las áreas vitales.